
El volumen En la Habana no son tan elegantes (Letras Cubanas, 2009 y Premio Alejo Carpentier de cuento de este año) de Jorge Ángel Pérez -narrador, crítico literario y editor- se presentó el pasado sábado en el espacio de promoción del libro y la literatura del Instituto Cubano del Libro, que se realiza semanalmente en el Palacio del Segundo Cabo.
Ana María Muñoz Bach, editora del texto, se encargaría de encabezar la mesa de presentación, donde además participaron Carlos Celdrán, reconocido teatrólogo y dramaturgo y Abel Sierra Madero, historiador y Premio Casa de las Américas de ensayo histórico-social 2006.
Ambos presentadores marcaron como sujetos de las narraciones de En la Habana no son tan elegantes aquellos seres que viven en la “marginalidad” y que dan cuenta de una Habana no tan refinada ni tan racional. Crítica social de una realidad difícil, donde no cabe ni la ciudad letrada y mucho menos la postal turística, parafraseando primero a Celdrán y luego a Sierra.
Desde la misma portada del libro podemos inferir que se trata de cuentos que dejan al desnudo almas y cuerpos. Conformado por ocho narraciones donde destacan personajes tan coloridos como el fuego, hilo conductor de todas las historias, un maricón de la ciudad, un bisexual padre de familia, o una madre costurera que lleva a su hija a «jinetear». Todos son seres que viven su subalternidad en un solar de la calle Aguiar, el que les sitúa en la periferia, no solo geográfica sino también de las “buenas costumbres”.
El autor, Jorge Ángel Pérez (Villa Clara, 1963), dijo sentirse feliz por la amplia participación de un público formado, principalmente, por escritores y escritoras, por citar algunos: Pablo Armando Fernández, Antón Arrufat, Laidi Fernández de Juan, Alberto Abreu, Julio Mitjans, entre otros, agradeciendo a todos por su presencia en un día tan lluvioso. De manera similar recordó a familiares, colegas y amigos quienes, de haber sido posible, hubiesen disfrutado muchísimo la presentación de este libro.
Foto tomada de La Jiribilla